jueves, 25 de noviembre de 2010

Cambio radical

Yo también defendía ideas con las que no estaba de acuerdo. Hace unos cuantos años escribí...

Para mí, los cánones de belleza son una tontería. Una persona bella es la persona que se siente perfecta, aunque para la sociedad tenga algún kilo de más y su corte de pelo no sea el más moderno. La estúpida moda de pasar por el quirófano y retocarse una parte del cuerpo que no nos gusta conlleva tener un problema mental y si el triángulo de la salud establecido por la OMS no es equilátero, puede que en un futuro ese pequeño cambio realizado altere nuestras vidas de manera incomparable al complejo que teníamos.

Este cambio en la sociedad que cada vez aumenta más y causa mayores problemas, especialmente en los adolescentes y los trastornos alimenticios, nos lleva a una sociedad estética, donde solo importa la apariencia; la sociedad del consumo, para aparentar más de lo que somos…

Hablando de trastornos alimenticios, considero que el programa Cambio radical, es uno de los principales problemas que tenemos. Todo es tan fácil y maravilloso como pasar por un quirófano y ser perfecta, pero yo me planteo: ¿realmente existe la perfección? Una persona que se siente perfecta, es perfecta y si se siente perfecta consigo misma, no hay ni problemas físicos ni psicológicos.


Los adolescentes ven el programa y como aún no son personas con mucho uso de razón, que se dejan influir por todo, al observar que según la televisión ser perfecta es tener una nariz pequeña, una dentadura blanca y colocada a la perfección, un montón de maquillaje que engaña al espectador y un montón de cosas más que llevan al adolescente a mirar se en el espejo y pensar que quieren ser como la persona que han operado, llegando a dejar de comer para adelgazar, vomitar u obsesionarse con la comida.

Este problema está demasiado presente en esta sociedad, muchos adolescentes lo ocultan y realmente uno no se da cuenta de lo que le está pasando hasta que los conocidos te dicen que has adelgazado e incluso, que te digan eso, te hace sentirte mejor, como que has conseguido lo que te propones.

Estos trastornos pueden llevar a la muerte y, por tanto, son muy peligrosos y más en este tipo de personas débiles que se dejan llevar por la sociedad.

La cirugía estética no es milagrosa. Con el paso del tiempo la piel que colgaba vuelve a colgar y, personalmente, vivir para mejorar mi aspecto físico no es vivir. Solo son preocupaciones por cremas, maquillajes, productos de belleza en general, que por mucho que los usemos un día nos tocará morir y todos esos ‘’potingues’’ no habrán servido para nada, solo para gastar nuestro dinero y vivir bajo la presión social.

Pero para los cirujanos es un gran negocio. Si yo fuera uno de ellos, estoy segura de que también trataría de captar a la gente para que se opere. Es mi trabajo, mis beneficios y como cualquier persona necesito comer y pagar gastos. Me parece muy normal que todo el día en televisión con los anuncios de Corporación dermoestética nos bombardeen con modelos ‘’perfectas’’ que ni siquiera han pasado por el quirófano, son así por naturaleza, no están retocadas, pero las personas que lo vemos nos imaginamos el cambio asombradas. ¿Cómo una persona que antes pesaba más de ciento cincuenta kilos pese sesenta de la noche a la mañana?

Todos esos productos, máquinas para adelgazar, cremas que te dejan la cara muy suave… la gran mayoría son un engaño la sociedad obsesionada con la apariencia física los compra y cuando descubren la estafa, ya no hay a quien reclamar y aún así seguimos confiando en que algún día hará algo. Este "boom" ya no está únicamente dedicado a mujeres con complejo de pecho, ahora todo el mundo tiene a mano el poder cambiar su imagen, desde personas que acaban de cumplir los dieciocho años hasta gente mayor de ochenta. Se gastan millonadas en "volverse perfectas" y la cirugía es como un vicio: una vez que empiezas con ese complejo que tanto te atormentaba, sigues buscándote más para poder "perfeccionarlos" y convertirte en una muñeca Barbie.

La sociedad está cambiando muy rápidamente en este aspecto y nadie hace nada por evitarlo, al contrario, unos se benefician en dinero pero la gran mayoría perdemos en salud, tanto física como mental.

El físico predomina sobre lo psicológico. Ser una persona muy inteligente con cinco carreras es mucho menos importante que ser una modelo de un famoso diseñador. Por lo pronto, si la persona inteligente no tiene un buen puesto de trabajo, la modelo ganará muchísimo más dinero que la otra, además de salir en revistas, en televisión y dejar su imagen como la mejor, mientras que la que es inteligente se tiene que conformar con lo que le toque.

Tenemos que valorar la personalidad, la inteligencia y todos esos aspectos internos que no son apreciables a primera vista. Realmente son los únicos que deben importar. Si eliges una persona horrorosa interiormente, seguro que el día de mañana cuando la piel empiece a arrugarse y salgan todos esos signos de la vejez prefieres cambiar. Sin embargo, si escoges una persona bella por dentro, que sea inteligente, que sepa hablar y con la que te entiendes, estarás orgulloso el resto de tu vida por haber sabido elegir a la persona que con el tiempo envejecerá pero su personalidad seguirá ahí, no cambiará e, incluso, mejorará como los buenos vinos.

Una vez que hayamos conseguido cambiar la mentalidad de toda la sociedad, las personas vivirán sin complejos porque se sentirán perfectas solo por el hecho de ser un ser humano y tener esa capacidad de uso de razón que hemos adquirido. Así desaparecerán muchas de las enfermedades mentales y podremos seguir evolucionando de la manera que queramos, la que realmente nos gusta, sin sentirnos mal vistos por los que nos rodean.

1 comentario:

Manuel dijo...

Creo que evidentemente llevas razón, pero esto al final es la misma historia que además nunca se cumple. Siempre te fijas primero en lo que que hay fuera, y sí eso no te llena, ya nunca vas a llegar a descubrir lo que hay dentro. Incluso en muchos casos, sabieno que lo que hay dentro ni nos gusta ni nos conviene, seguimos insistiendo soñando que algún día eso puede cambiar.

Como tú bien has dicho, las personas pueden cambiar por fuera: se pueden hacer 876325 operaciones de cirugía estética que convierta a esa persona en una totalmente diferente, pero al final, por dentro la cirugía no cambia nada. Aunque quede muy mal decirlo así "quien nace lechón muere cerdo". Esto viene a decir (para los que no son de pueblo como nosotros) que una persona es como es, y no hay vuelta de otra. La persona nunca cambia, por mucho que se intente.

Al final piruleta, todo se trata de un equilibrio entre lo que hay fuera y lo que hay dentro. Si lo de fuera es precioso pero la persona no te llena te sentirás bien ante los demás cuando estés con ellos, pero cuando pase un tiempo y estéis solos, terminaras por hartarte. Y si lo de fuera no te llena pero te encanta lo de dentro, puede llegar un momento en el que no estés agusto y se produzca un cierto rechazo. Por ello está el equilibrio, y cada uno tiene su equilibrio...........