miércoles, 7 de diciembre de 2011

Buitrago del Loyoza

Dios nos demuestra su amor enviándonos a su Hijo como ejemplo.

Jesús nos ha querido tanto que dio su vida por nosotros.

Jesús habla de muerte y vida a la vez porque morir es vivir.

Los discípulos creen que ya no pueden recibir más amor pero todavía les queda por ver.

"Amaos como yo os he amado."

Si lo llevásemos a cabo, las demás leyes estarían cumplidas.

Amar es vencer al pecado.

No hay mayor ejemplo de amor que la vida de Jesús.

El Señor me ama por encima de todo, cuando recibo un abrazo, un guiño de complicidad, una sonrisa.

Ahí es cuando sé que Dios me está amando. Incluso en los malos momentos cuando pienso que Él no está, recuerdo esos gestos y vuelve a estar presente su amor.

Jesús nos ama sin pedir explicaciones, aún sin saber cómo somos o cuáles son nuestros miedos, nuestras inquietudes.

Jesús sólo quiere compartir la felicidad de sentirse querido por su Padre. No importa que no lo entiendan, sólo tienen que creer.

Jesús tiene mucha paciencia y no se queja de que no le entendamos, es más, lo agradece porque así pasamos más tiempo con Él.

Me siento amada en los pequeños gestos y detalles que me encuentro cada día. A la vez procuro que mi amor a los demás se parezca al suyo aunque a veces me cuesta.

El amor gratuito es muy complicado de llevar a cabo. Siempre esperamos algo aunque en ocasiones no recibimos pero somos conscientes de que hemos amado y nos sentimos realizados.

La gente que sigue a Dios por egoísmo es porque realmente no le ha conocido, le ha cerrado la puerta.

Aún así ellos esperan que teniéndole cerca puedan abrir a Jesús esa puerta que con tantas fuerzas habían cerrado.

Jesús quiere a Judas sabiendo que le traicionará. Eso es verdadero amor.

"Lo más bonito que Dios te ha dado es un corazón capaz de amar."

Jesús ama sobre todo al que necesita su amor sin sentir esa necesidad.

El pecado nos aparta de ese amor, pero a Dios no le importa esa barrera porque sabe cómo saltarla.

Es complicado amar a los demás porque como personas que somos nos cuesta reconocer que Jesús nos ha querido sin condición y que debemos hacer lo mismo.

El amor de Jesús lo puede todo. Es capaz de llegar al sitio más oculto y permanecer allí sin que nos demos cuenta.

"El amor es paciente, es servicial; no es envidioso, ni jactancioso. El amor no busca interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal, no se alegra con la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo soporta. El amor no acaba nunca."

El amor lo es todo y sin amor nada somos.

"El único sitio donde Cristo no entra es donde uno se cierra."

Jesús siempre pregunta y eres tú quien tiene la opción de aceptarle o rechazarle.

Dios es amor y el amor todo lo espera. No importa cuándo, sólo importa que le abras la puerta.

Jesús esperará sin reprochar nada, sin esperar nada a cambio, sólo tu felicidad.

Su mayor expresión de entrega está en la Eucaristía. donde se humilla para hacerse pan y quedarse con nosotros en la tierra.

Los apóstoles sólo son conscientes de tanto amor cuando ven la Resurrección.

Hacerse pan es la forma más humilde de quedarse.

Estar en Cristo es seguirle, querer ser como Él y entregarnos a los demás como Él se entregó por nosotros.

La Eucaristía nos lleva a darnos en nuestro día a día por enteros, a vivir en el amor, a anunciar la esperanza, a llevar a Dios a aquellos que todavía no le conocen, a aquellos que no le quiere dejar entrar en su corazón.

Y es que cuatro días de silencio dan para mucho.

4 comentarios:

NSP dijo...

Amigaaaaa, increible, gracias por hacerme partícipe de lo que has vivido esos días...Me hago a la idea de como está ese cuaderno :D

Gracias María

Angelo dijo...

clica aquí para ver el video de nuestra felicitación navideña para tí

Gran Visigoda dijo...

Vengo a desearte una muy feliz y Santa Navidad.
Que el Niño Jesús nazca en tu corazón y te colme de bendiciones.
Un abrazo.

Angelo dijo...

Ojalá que todas la luces, incluidas las de la Iglesia, nos hagan recordar que Belén significa “La casa del Pan” y que el pan de la eucaristía que vamos a recibir en el día de Hoy nos haga compartir y repartir el pan de la dignidad humana a todos los que nos rodean.
Feliz Navidad.